RESABIO Ingrid Pereira Mesecke 14, 08, 2012 (publicado el 13, Octubre de 2012, Chile.-)




DESPERTAR
De : Ingrid pereira Mesecke
Despejaré mi mente,
como el sol
despeja la mañana.
Mis rayos de luz,
mi frente.
El círculo cóncavo
donde encierro
tus matices.
La luna clara,
la noche de estrellas
abnegadas.
Describiré
una caracola en el agua,
diseñaré a pulso,
el beso
que te doy por la mañana.

Llueve...
como una gota de rocío
que cae por el ventanal.
Estalactitas traslúcidas
de cristal.
De ojo de pez,
de arcoiris soñoliento
Llueve
sobre las hojas mansas,
de otoños amarrillos.
En la ventanam Sur
del mar fecundo y gris.
Llueve...
como migajas de cielo
arrepentido de sol.
Llueve por tí
y por mí.
Por el beso
que transita
el bosque húmedo.
Por el manantial
de lágrimas
que se suicida
desde las nubes
.

HUESTES
Siempre tuve miedo
a los hombres.
Guerreros, Caballeros
de los amores difusos.
Centinelas operantes,
de los embrujos danzantes.
Hechiceros, cancerberos.
Señores de Tiempo Feudal.
Aprisionando doncellas.
Escupiendo a las estrellas.
Masticando soledad.
Tiempo de hambre
y de Paz.
Por recodos y caminos.
Mesas llenas de vino.
Piedra, sol y humedad.

"PACHAMAMA"
Siento...
desde la Pachamama
vegetal,
hasta la misma cimiente
de las cosas.
Mi vientre
donde se centra,
un revolotear aurífero
de palomas.
Tendida...
en el crepúsculo,
dibujando una isla
subterránea
oculta, milenaria,
misteriosa.
El mar...
lanzando azules ráfagas.
Aguas de cristal,
verdes torbellinos,
algas, caracolas.
Sentada...
en la cúspide del sol,
un remolino de viento
vuela mi pelo,
las blancas hojas,
...donde escribo
mi verso matutino,
el ánfora
que libera mis estrofas.
Siento ...
desde la Pachamama
vegetal,
hasta la misma cimiente
de las cosas,
tu nombre
que se ha vuelto
mí candela.
Tu nombre,
mi nombre
y nuestras bocas.
*****

DEPREDACION
de: " Citas en la ciudad"
VALDIVIA, Chile 13.03.2012.-
¿ Cómo hacer una mariposa
que vuele
o se quede estática
perdiendo
los mágicos
perfiles de sus alas?
¿ Cómo impregnar la madera
de sueños vagabundos,
de infantes
dormidos en la cuna del río
con estrellas azuladas?
¿Cómo hago yo
para detener el tiempo
y el verde,
o la arboleda virginal?
Los vientos fluyen en ráfagas.
Los cisnes de cuello negro
no quiero que sólo vivan,
en la cuenca de una
melodía de Tchaikovsky.

NOCHE
Encenderé una estrella gigante
por sus cinco puntas,
con candelas amarillas
y cristales de plata y lluvia.
Mis manos abiertas te esperan,
en la paz de un azul infinito,
en la comba ruidosa de una ola,
en el crespo ondear de un suspiro.
La noche calla.
La noche no duerme.
No separa retazos de luz
en la prístina distancia.
Apaga sus ojos peregrinos
y cierra las compuertas del alba.
El beso vuela vacío
sobre una piel húmeda
de sollozos marchitada
El tiempo espera,
la ausencia canta.
Un viento profundo inhala
el rostro sereno de una lágrima.
Calla la noche,
no duerme...
de amores mecidos
en blancas barcazas.
No descansa en el transcurso
en que queman las fogatas,
sí se abate moribunda.
sí se escapa disfrazada.

No quisiera ser la flor
que losana
un día...
se quiebra, se bota,
se estropea.
Si has cogido
del jardín
sólo una,
entre tantas otras,
que sea la predilecta,
la preferida,
la bien amada,
la poderosa.
No deseo, ser
segundo ramo
en manos
de segunda novia.
Ni sueño de alhelí
con los zapatos
sombríos, la cara triste
el vestido hecho jirones,
la noche sin alcoba.
Estar desactivada
de la fuente de luz,
no me hace bién,
y me derrota.
Tampoco
que las garzas cojan
las pobres migajas
que en el suelo
han quedado.
desparramadas,
viendo en el atardecer,
madonas tristes ,
asustadas y melancólicas.
No seré
la alondra dormida
y archivada
en un mausoleo
para Reinas opacadas.
Princesitas nunca amadas,
fastidiadas, vulneradas,
simplemente abandonadas.
Me escabulliré
del abrazo malicioso,
de la farsa enajenada,
del silencio y el susurro
de la falaz emboscada.
Del envío voluntario
de estrellas apagadas.
Soy río y rosa,
altiva, majestuosa
ególatra , engreída,
en mi patio de amapolas.
Nunca la sobra de un balde
que se quedó con las hojas,
ni marchitadas margaritas
cargadas de gotas lluviosas.
El cuento se sabe temprano,
la verdad siempre se asoma.
Si cupido subió tan alto
y se enrredó
en hebras rotas,
no es mi culpa,
no es mi destino,
sólo sé
ser mariposa.
"La Oración de la Novia"
ATMOSFERAS IRISADAS
( A Vladimir Kush )
Costó trabajo
crear un pseudo poema,
un anti verso,
sobre los veleros
de mariposa
de Vladimir Kush.
Siempre volé,
a través,
de las sábanas azules
de su edificio sin techo.
Me deslicé
por las verdes colinas
de Liliputienses
cayendo al mar
o subí
al árbol que vá al cielo.
¿Dónde Caín y Abel
navegan una barca?
Abel...
con un pañuelo gitano
y un libro.
Caín...
con una tijiera de plata
aguda y mortal.
Cósmicos cometas,
satélites de vidrio.
Panoramas increíbles
de árboles
con incisiones profundas,
desde donde nace
un mar, un pez,
una espada,
un caballo parado
junto a una pesebrera.
Zapatos hechos
una infinidad
de maquetas lujosas.
Cuerpos humanos
como pistilos de flor.
Dunas doradas desérticas,
con pechos de mujer.
Conchas y caracolas
donde duermen
niños incrustados.
Cuernos de madreperla,
donde crecen casas.
diminutas,
como semillas blancas.
Huevos aéreos
que sumergen
amarillos crepúsculos
de mar.
Carabelas floridas
en espejismo
de multicolor sombra.
Meretrices sustentadas
de cuentos eróticos,
como flores rojas
sobre la campiña.
Fenómeno plástico Vladimir.
Se apoderó
de la savia de mis venas,
se quedó
en la retina de mis días.

A VECES...TRAGEDIA
ESTADO DE LOCURA VI
Historias semejantes
a naufragio
de olas muertas.
Así llueven
los vientos,
los paraísos perdidos.
Las espesuras de cielo
azul arrebolado
de granitos.
Se quedaron los albatros
con las alas atormentadas,
como fracaso,
como presagio
de polos divididos.
Como queriendo volar
a universos escasos,
de alas rotas
y manos extendidas.
Pidiendo pan
en la precariedad
de un círculo
escondido bajo la arena.
Nada y todo a la vez
en el vacío
que vuelca
una tormenta de cielo limpio
sobre mi vestido
estrellado de nubes
retorcidas.
Los faros
daban vueltas,
cualquier luz,
que atravesaba
un espectro rutilante
iluminado,
partiendo olas grises.
Alcanzando distancias
desconocidas,
mudas,
con cicatrices.
oscuras.
La marea
destilando agua,
sobre un signo milenario
de aves
en migración constante.
Me quedé paralizada,
bajo la sombra,
bajo la claridad
de una mañana desventurada,
con agonía de sirenas,
en terciopelo
de pechos silenciosos.
El vasto lugar
de mis pupilas quebradas
se multiplicó,
aglomerando destellos
infinitos,
sobre un planeta
remoro , cómplice
selenita.
Sobre una noche...
de fantasmas heridos.

DESBORDE
Se me volaron tus ojos
como azules naves
de golondrinas perdidas,
buscando el firmamento.
Se me escondió tu mar,
la arena esparcida
donde camina
apoyado tu triste silencio.
El viento que golpea
de frente tus pensamientos.
Me robaste palabras
en un surco marcado
por clamor y deseo.
Liberaste en la playa
y arrancaste del mar,
dos olas anaranjadas
inflamadas de fuego.
Me vaciaste el dolor.
en negra orquídea
de terciopelo.

TERRITORIO DE HEREDAD De : Ingrid Pereira Mesecke, Enero 25 de 2012, CHILE
( a mis hijos varones)
I
Capullitos varoniles,
genes gentiles
...sin odios..
Dragones y héroes.
Senderitos de estrellas
siderales...verticales,
nocturnas...formidables.
Campos
macerados de luna,
almendrados de miel.
Aguas y ríos.
Travesía de pájaros
ambulantes.
Reflejos de mar
y de ocaso.
Fuerza de la lluvia,
altivéz del relámpago.

Tránsito lento
en el estómago,
no es lo mismo
que tránsito lento
en el Pacífico
o en la Diagonal Paraguay.
Tránsito...
Transíto la calle
llena de baules de fuego
pululando esforzadamente
en una atmósfera
de manicomio.
Gotas de mercurio
en el pavimento,
sonrisas de vagabundo.
Hormigas fraticidas
intentando escapar
callendo por docenas
deshidratadas,
en un cubo de metal,
sin olor a nada
y con aroma a todo.
Semáforos de locura,
asfalto candente,
precipicio de lava
en los zapatos,
cristal molido de roca
por entre los ventanales
apesadumbrados,
tortura de tímpanos
re-percutados,
respiración agrietada,
ladrones huyendo
en la marea humana.
Una gran manzana
de arreboles
se asoma,
empañada por el humo
de fábricas
con chimenea de cigarrillos.
Neón en las alturas.
Torre de comunicación
que no tiene Rey
ní atalaya.
Masa de transeúntes agitados,
apelotonados
en una oruga de fierro.
Sin embargo,
se alzan las montañas,
como manipulando
juego de dramaturgos,
cobrando siempre el impuesto
a la belleza,
la deuda impaga,
sempiterna
en los balcones floridos,
ampliando la ventura panorámica
del cinturón cerrado
de Los Andes.
Pararayos,
parapetadas parabólicas,
en cada corniza burlona,
en cada simetría
de crepúsculo amarillo
y total,
borrado bajo la despiadada
nube negra
de sueños inoxigenados,
amparados
en lo imposible,con el grave índice
de la polución temprana.
El lado oculto
es la arboleda
que dobla el viento,
que teje la esperanza,
de donde crece la montaña
en su albedrío
de soles y lunas
descontaminadas,
más allá
de un campo de rocío
en el "Cajón del Maipo".
En el azul altivo
en donde reposa
el vuelo
de un águila orgullosa
en el paisaje verde.
Y nos es melancolía
el tiempo ido,
el recuerdo
de la vieja "Colonia",
de Iglesias rojas y Franciscanas,
de atardeceres
en la "Alameda de Las Delicias",
con un vaso de mote
en la mano
y por sobre los ojos,
una bandera de estrella solitaria.
Un pájaro sobrevolando
en semicírculos
un cielo campesino y luminoso.
"Santiago a mil"
en la cultura y la conciencia
urbana,
sembrado de Circo Europeo
o de marionetas danzantes
en una plaza de Septiembre,
con abanicos abatidos,
bajo un viento silencioso
en el claudicar
de las palomas muertas.
El cielo se yergue
sobre la gran ciudad,
con un parque
que revienta
por tomarse la calle,
besar todas las cortinas,
encender todos sus faroles,
disparar desde
sus sombras húmedas
un proyectil de agua
para acribillar
a los que van colgados
de la brisa,
encima de los cables
transportados
en huevos transparentes,
viendo pasar enanas
las plazas,
las casas,
la servidumbre.
Gritos terribles.
Ecos siniestros en la" Vega"
que destemplan el alba
en la mañana fría,
que destroza los dedos
y los labios,
cuando apenas el sol
alcanza para entibiar
la ráfaga de una calzada
gastada y moribunda.
Tempranamente
los rumores de los marginados,
comienzan a cobrar vida
en la calma
que desmigará
la ruta hacia los mercados.
Un río de cloaca
parte el camino
de los listos
y de los perezozos.
Edificios de altura
multicolores...plateados,
donde yace el ocaso,
tiñiendo los ventanales.
Se inunda de sol
una persiana cerrada.
Los amantes se estrechan
en pasión desbordada.
Un café en Domingo,
un helado de espuma,
un Parque de árboles altos
sobre las sepulturas.
Se despierta Santiago
fabuloso y rendido,
en un barrio de pobres
y en un Mundo de ricos.
Un cordón de acero
se extiende subterráneo,
es la fuerza motríz,
es el lazo apretado
de esta ciudad fascinante
que se afiebra en verano,
que muere cautiva
cuando la lluvia ha llegado,
rompiendo cristales
de olvido y abrazo,
saltando en el agua
con pies de descalzo.
